HUARFIKI
El guerrero swahili se aprestaba a atacar. Oculto entre las sombras acechaba al guardia de la tribu enemiga. El combate sería corto, y el ganador, uno sólo. El guardia se descuidó un pequeño momento y…
El guerreo swahili abrió los ojos. Estaba acostado es una choza que no era la suya, junto a un fuego que no le pertenecía. Se trató de incorporar, pero no pudo. En ese instante divisó al guardia junto a él. El comabte había sido corto, y el ganador uno sólo.
El guerrero swahili se avergonzó de su derrota y sintió perdido su orgullo. ¿Por qué simplemente no darle muerte? ¿Para qué dejarlo con vida? ¿Por qué tenerlo aquí, atormentado?
El guardia pareció adivinar los pensamientos del guerrero y, acercándosele, susurró una sola palabra en el oído del derrotado. Hurafiki. Amistad. El combate había sido corto, y el ganador, dos.
Este es un microcuento de mi autoría diseñado para motivar a la gente del bando, resumiendo en cuatro párrafos el espíritu Hurafiki. ¡Den lo mejor de sí mismos para así poder ganar!

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