UN CABALLO EN MI CASA

Después de una larag temporada invernal en donde nadie se dignó a salir de al patio excepto para ir a buscar leña pàra la chimenea, y de una pimavera en que se salía sólo para los asados, el pasto alcanzó un tamaño ciclópeo, una dimensión selvática.
¿Quién – entonces – iba a cortar el pasto? ¿Acaso un trabajador? Muy caro. ¿Nosotros? Mucha flojera. ¿Quién entonces? Un caballo, una solución ingeniosa, práctica y mezquina.

El caballo parecería ser una buena opción porque:

  1. Se come el pasto, no lo amontona ni lo quema.
  2. Es gratis.

Ahora, ¿por qué el caballo es una mala opción?

  1. Porque te “devuelve” el pasto.
  2. Porque te patea.
  3. Porque te bota los limoneros.
  4. Porque se come el pasto de la cancha de fútbol.
  5. Porque te gasta agua.
  6. Porque arrancar el pasto contribuye al calentamiento global.

En fin, queda para reflexionar…

~ por Jorge Félix Caroca Martínez en 30, Octubre, 2007.

3 comentarios to “UN CABALLO EN MI CASA”

  1. super weno tu blog… la kgo… sobre too el último comentario…

    eee…

    nunk e sido bueno para postear ni custiones de ese estilo asi q por eso mi comentario es super cortito,.

    xaup…

    nus vemos…

    se despide…

    el autohumillado…

    jajajajaja…

    xaup..

  2. weeeeeeeeeenaaaaaaaaaa!!!!

  3. jajajajjaja q wea oie tener un caballo
    no sea tan calentamiento global po
    jajajajaja
    pero podi montar l caballo = wena krok
    xd
    ia aioz

Escribe un comentario