UN CABALLO EN MI CASA
Después de una larag temporada invernal en donde nadie se dignó a salir de al patio excepto para ir a buscar leña pàra la chimenea, y de una pimavera en que se salía sólo para los asados, el pasto alcanzó un tamaño ciclópeo, una dimensión selvática.
¿Quién – entonces – iba a cortar el pasto? ¿Acaso un trabajador? Muy caro. ¿Nosotros? Mucha flojera. ¿Quién entonces? Un caballo, una solución ingeniosa, práctica y mezquina.
El caballo parecería ser una buena opción porque:
- Se come el pasto, no lo amontona ni lo quema.
- Es gratis.
Ahora, ¿por qué el caballo es una mala opción?
- Porque te “devuelve” el pasto.
- Porque te patea.
- Porque te bota los limoneros.
- Porque se come el pasto de la cancha de fútbol.
- Porque te gasta agua.
- Porque arrancar el pasto contribuye al calentamiento global.
En fin, queda para reflexionar…

super weno tu blog… la kgo… sobre too el último comentario…
eee…
nunk e sido bueno para postear ni custiones de ese estilo asi q por eso mi comentario es super cortito,.
xaup…
nus vemos…
se despide…
el autohumillado…
jajajajaja…
xaup..
weeeeeeeeeenaaaaaaaaaa!!!!
jajajajjaja q wea oie tener un caballo
no sea tan calentamiento global po
jajajajaja
pero podi montar l caballo = wena krok
xd
ia aioz